
Techo, una ONG chilena que opera en 18 países de América Latina, planea levantar al menos 200 viviendas para los damnificados por el reciente terremoto que azotó Venezuela. Juan José Ayarza, director ejecutivo global de la organización, indicó que este proyecto busca responder a la crisis habitacional tras los sismos del 24 de junio.
La ONG tiene identificados terrenos en 12 comunidades de varios estados, incluyendo Falcón, Yaracuy, Carabobo, Aragua, Miranda y La Guaira, que han sido severamente afectados por los temblores. Según el último reporte oficial, más de 17.900 personas han quedado sin hogar a raíz de estos eventos.
Las nuevas viviendas, de 18 metros cuadrados, se construirán con madera prensada o fibrocemento, un material que combina cemento, agua y fibras. Ayarza explicó que estas estructuras son prefabricadas y permiten una construcción rápida, en aproximadamente dos días. Están diseñadas para estar elevadas sobre pilotes, lo que las aísla del suelo.
Ayarza resaltó la importancia de la participación comunitaria en este proceso constructivo: «El compartir es muy importante. Ese encuentro genera una conexión humana imprescindible». Para optar por una de estas viviendas, los beneficiarios deben completar una encuesta que evalúa su nivel de vulnerabilidad. Más de 50 voluntarios de Techo han estado trabajando en el terreno desde los primeros días tras los terremotos para identificar a los afectados y los terrenos disponibles.
Techo ha lanzado una campaña internacional de recaudación de fondos a través de su página web, con el objetivo de recolectar más de 1,5 millones de dólares. Hasta ahora, han logrado reunir más de 400.000 dólares.
La organización, activa en Venezuela desde hace 15 años, ha respondido a emergencias en varios países de América Latina, incluyendo incendios forestales y huracanes, logrando construir más de 153.000 viviendas en su trayectoria.
El impacto del doble terremoto, con magnitudes de 7,2 y 7,5, ha sido devastador, con un saldo de 5.546 fallecidos y viviendas colapsadas. En su intervención, el Banco Mundial ha estimado los daños en 19.600 millones de dólares.
DCN/Agencias