
Por Lapatilla, 19 de julio de 2026
Este Mundial promete superar todo lo visto anteriormente. Con más naciones en competencia y un aumento considerable en el número de partidos, la atención del público es monumental y, claro, eso trae consigo oportunidades económicas significativas.
Mientras las figuras más icónicas del fútbol despliegan su talento en el campo, las cifras fuera de él son igual de sorprendentes. A pesar de que muchos están disfrutando de grandes ganancias, no todos tienen la misma suerte.
La FIFA, organismo que rige el fútbol mundial, está viviendo un verdadero auge financiero. En el Mundial de Qatar 2022, la FIFA generó unos impresionantes 7,600 millones de dólares. Se prevé que en la próxima edición en Estados Unidos, Canadá y México la cifra se supere al ampliarse el torneo a 48 equipos.
Marion Laboure, analista senior de Deutsche Bank Research, señala que la FIFA es sin duda la gran ganadora, proyectando ingresos que alcanzan cerca de 13,000 millones de dólares durante el ciclo de cuatro años. Esta fortuna proviene de múltiples fuentes, como la venta de derechos de transmisión, paquetes VIP, palcos exclusivos, y acuerdos de patrocinio. Además, la FIFA ha incursionado en el mercado secundario mediante su plataforma oficial de reventa de entradas, donde cobra un 15% de comisión tanto a compradores como a vendedores.
Esta amalgama de ingresos coloca a la FIFA en la cúspide del negocio futbolístico, aunque los beneficios no se distribuyen equitativamente entre todos los actores involucrados en el torneo.
El Mundial de 2026 no solo representa un evento deportivo de clase mundial, sino también un fenómeno económico que está transformando la manera en que se vive y se percibe el fútbol a nivel global. Sin embargo, como en todo, habrá ganadores y perdedores en este inmenso juego.
DCN/Agencias