
El presidente de Argentina, Javier Milei, emitió un decreto que prohíbe la entrada al país de extranjeros que hayan agredido a los argentinos. Además, se contempla la expulsión de aquellos que ya se encuentren dentro del territorio nacional. Esta medida surge en el contexto de denuncias del Gobierno sobre una supuesta campaña «anti-Argentina» tras el Mundial de fútbol 2026.
El decreto, publicado en el Boletín Oficial, modifica la Ley de Migraciones e introduce nuevas razones para denegar el ingreso y cancelar residencias otorgadas. El Gobierno argumenta que ha habido un aumento de mensajes de odio y actos de desprecio hacia el pueblo argentino y su cultura, indicando que esto representa un riesgo para la convivencia y la paz social.
El Ejecutivo aclara que las expresiones de disenso ideológico o crítica no serán incluidas en estas nuevas disposiciones, ya que son parte del ejercicio de derechos constitucionales. Antes de la publicación del decreto, la Oficina del Presidente difundió un comunicado enfatizando que la defensa de la nación y sus ciudadanos no es negociable, afirmando que «quien ataque a la República Argentina no es bienvenido».
Esta decisión coincide con las denuncias del Gobierno argentino sobre una posible «campaña anti-Argentina» tras las críticas en redes sociales tras la reciente final del Mundial, en la cual Argentina quedó en el segundo lugar ante España. Milei apuntó que el Gobierno de Brasil habría financiado parte de esta campaña, con el supuesto apoyo de México y el Partido Demócrata de Estados Unidos.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, desmintió la existencia de una campaña de su Gobierno en contra de Argentina. Además, el canciller argentino, Pablo Quirno, mencionó la inclusión de personalidades internacionales, como la cantante española Rosalía, que llegó a Buenos Aires para comenzar una serie de conciertos, así como los actores Samuel L. Jackson y Javier Bardem, como parte de esa supuesta campaña.
DCN/Agencias