
A un día de iniciar la mesa de diálogo programada para el 1° de agosto de 2026, el dirigente político Leomagno Flores expresó su postura sobre el proceso de transición en Venezuela. Flores manifestó su apoyo al comienzo de este proceso, enfatizando la necesidad de que se realice dentro del país y con la participación activa de la sociedad civil.
El dirigente indicó que la alta diplomacia y la presión internacional influirán en el panorama político en los próximos años, advirtiendo que existe el riesgo de que los acuerdos se establezcan entre elites sin considerar a la ciudadanía. “Cualquier hoja de ruta carecerá de solidez si se elabora sin la involucración de la sociedad civil”, remarcó.
Flores señaló la urgencia de estabilizar la economía y abordar la crisis humanitaria, pero subrayó que la soberanía popular no es negociable. Según él, el éxito de la transición no se medirá solo por la influencia de las cúpulas, sino por la capacidad de abrir canales democráticos que permitan a cada venezolano decidir su futuro.
Asimismo, expresó su respaldo a la iniciativa del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, para facilitar el diálogo, y solicitó que este proceso se lleve a cabo en territorio venezolano y no desde el extranjero. “El futuro de Venezuela no puede resolverse desde lejos”, enfatizó, solicitando que Estados Unidos colabore dentro de las fronteras del país.
Desde el 10 de marzo, Flores ha promovido la Asamblea General por el Reencuentro Nacional y ha planteado las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como una vía para reinstitucionalizar los partidos y devolver el control a la ciudadanía. “La democracia se construye escuchando a la gente”, concluyó.
Leomagno Flores Alvarado es abogado, profesor universitario y presidente honorario emérito de Acción Democrática (AD).
DCN/Agencias