
La Alianza de Mujeres Especialistas en Comunicación y Gobernanza Humanitaria ha lanzado un llamado a los medios, empresas y a la comunidad en general para mejorar la cobertura de la emergencia y gestionar de manera efectiva la ayuda humanitaria. Han publicado una guía técnica destinada a combatir la desinformación y promover prácticas de comunicación más responsables.
Transcurrida una semana desde el terremoto del 24 de junio, las especialistas subrayan que la situación en el país ha evolucionado de una emergencia médica a una crisis humanitaria duradera. Señalan que la confusión en las redes sociales, la desinformación y el uso de imágenes que comprometen la dignidad de las víctimas están afectando la operación de los centros de acopio y poniendo en riesgo a las poblaciones más vulnerables.
Una de las exigencias formuladas es la eliminación de logotipos corporativos en la “zona cero,” abogando por un acuerdo de neutralidad de marcas que asegure que la comunicación esté en manos de profesionales en el terreno, como ingenieros y médicos.
La Alianza también expresa preocupación por el sensacionalismo en las plataformas digitales, donde se exhiben imágenes de niños heridos o personas en situaciones difíciles. Esta práctica infringe la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA) y contradice las directrices de comunicación ética establecidas por ACNUR.
Igualmente, advierten sobre la circulación de cadenas desactualizadas en WhatsApp que solicitan insumos específicos, lo que ha provocado desbordamientos logísticos en ciertas áreas, mientras otras quedan desatendidas. Este fenómeno se conoce como «Acción con Daño,» donde intentos de ayuda terminan siendo perjudiciales.
Para mitigar estos problemas, la Alianza ha distribuido un documento técnico que incluye cinco infografías con recomendaciones alineadas con la Ruta Estratégica del PNUD. Estas recomendaciones incluyen evaluar el contexto, fijar objetivos claros, basar acciones en datos, asegurar la transparencia en la comunicación, segmentar adecuadamente la audiencia, seleccionar canales técnicos, y manejar el tiempo de respuesta institucional de manera responsable.
Finalmente, se insta a marcas, editores y gestores de redes sociales a seguir estos lineamientos, cumpliendo con los estándares de protección para Niños, Niñas y Adolescentes según el Protocolo UNICEF.
DCN/Agencias