
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) alertó este jueves sobre la crítica situación de necesidades en Venezuela, un mes después de los terremotos del 24 de junio que dejaron más de 5.300 fallecidos.
Loyce Pace, directora regional para América de la FICR, subrayó que la emergencia continúa y que es esencial mantener el suministro de productos básicos, salvaguardar la salud pública y ayudar en la recuperación de los medios de vida de la población.
Para operar en el país, la FICR había solicitado inicialmente un monto de 50 millones de francos suizos (cerca de 53 millones de euros), pero hasta el momento solo ha logrado recaudar el 25% de esta cifra. Esta falta de fondos afecta la continuidad de la asistencia técnica y el envío de ayuda a las zonas más afectadas por los sismos.
Se han identificado tres áreas prioritarias por parte de la federación:
Acceso a agua potable: Un gran número de familias necesitadas depende del agua embotellada para el consumo, la higiene y la cocina.
Apoyo psicosocial y salud mental: Miles de personas enfrentan problemas graves como ansiedad, duelo, insomnio y trauma debido a la pérdida de seres queridos, hogares y medios de ingresos.
Atención médica primaria: Se busca detener posibles brotes de enfermedades y reiniciar tratamientos para pacientes con afecciones crónicas que han sido interrumpidos.
Como respuesta inmediata, la Cruz Roja ha establecido un hospital de campaña y llevado a cabo operaciones de búsqueda y rescate, además de esfuerzos para reunir a familias. En La Guaira, se ha inaugurado una clínica de emergencia en colaboración con la Cruz Roja Española, que ofrecerá servicios a unas 30.000 personas durante cuatro meses.
DCN/Agencias