En 2026, el Banco Central de Venezuela (BCV) realizó ventas al mercado cambiario por más de 9.000 millones de dólares, lo cual el Gobierno presentó como una prueba de estabilidad financiera. Sin embargo, el economista José Guerra cuestionó esta afirmación, argumentando que estas acciones no lograron frenar la devaluación del bolívar ni contener la inflación.
Guerra analizó la información compartida el 23 de julio por el vicepresidente de Economía, Calixto Ortega, quien indicó que el BCV había inyectado más de US$9.000 millones desde febrero hasta julio. Este monto, según Guerra, representa más del doble de lo ofrecido en el mismo periodo de 2025 y equivale a alrededor del 70% de las divisas generadas por la actividad petrolera destinadas a satisfacer la demanda del mercado.
Pese al incremento en la venta de divisas, el economista observó que el precio oficial del dólar aumentó un 157% entre el 31 de diciembre de 2025 y el 27 de julio de 2026, superando el 135% del año anterior, lo que sugiere que la intervención del BCV no logró desacelerar la depreciación del bolívar. Guerra afirmó que el nivel de intervención no se tradujo en una estabilización de la tasa de cambio.
Asimismo, la inflación acumulada en el primer semestre de 2026 alcanzó un 157%, mayor que el 135% del mismo periodo en 2025. Guerra destacó que el aumento simultáneo de la inflación y el tipo de cambio contrasta con la significativa intervención cambiaria realizada.
Finalmente, el economista subrayó que la falta de credibilidad en la política económica es un reto crucial, señalando que la confianza de los agentes económicos ha disminuido, lo que afecta la estabilidad del mercado. El Gobierno, por su parte, defendió el aumento en las ventas de divisas como parte de su estrategia para preservar la estabilidad cambiaria y respaldar la reconstrucción tras los recientes sismos.
DCN/Agencias