
Los equipos de extinción han comenzado a contener varios focos de incendios forestales en el centro de España, que han arrasado 77.000 hectáreas, afectando a Madrid, Ávila y Toledo. Este domingo, el teniente coronel Alfonso Arribas, de la Unidad Militar de Emergencias (UME), comentó que solo hay algunas áreas activas en las que se trabaja intensamente. Aseguró que se ha logrado contener algunos frentes, aunque el perímetro de los incendios, con 280 kilómetros, presenta zonas frías y otras donde el fuego persiste.
Hoy se prevé un clima «más favorable» para las labores de extinción, especialmente en el valle del río Tiétar, donde el fuego avanza de norte a sur. El incendio en Almorox, Toledo, sigue estable. El Gobierno ha decretado emergencia nacional para agilizar las operaciones, con un comando único a cargo.
Más de 90.000 personas en diversas localidades están afectadas por la rápida propagación del fuego. Hasta ahora, 59.896 han sido evacuadas y 29.867 permanecen confinadas. En Castellón, otro incendio ha desplazado a 16.000 personas y consumido 4.300 hectáreas.
Las administraciones regionales y el Gobierno han movilizado efectivos y medios, además de recibir apoyo aéreo de Grecia, Italia y Portugal. El presidente Pedro Sánchez destacó que la evolución del control de incendios es positiva, aunque aún quedan horas «complejas».
En las últimas 24 horas, se han quemado 20.000 hectáreas adicionales, llevando la cifra total a 150.000 desde enero. Sánchez afirmó que se declararán zonas gravemente afectadas el próximo martes, en respuesta a la magnitud de la crisis. Las semanas recientes también han sido problemáticas en Almería, donde 13 personas perdieron la vida y ardieron 7.000 hectáreas.
DCN/Agencias