
Este sábado 18 de julio, el Hard Rock Stadium de Miami será el escenario de un partido que, aunque a menudo pasa desapercibido, atrae la atención por su simbolismo: Francia se enfrentará a Inglaterra por el tercer lugar de la Copa del Mundo. A partir de las 3:00 PM (hora venezolana), ambas selecciones buscarán cerrar su participación en el torneo de la mejor manera posible, luego de quedar a un paso de la final, que disputarán España y Argentina.
En el equipo francés, el ambiente no es el más alentador. De acuerdo con L’Équipe, varios jugadores no tienen muchas ganas de estar en este encuentro. “Este grupo venía por otra cosa. Están desanimados”, comentó una fuente cercana a los futbolistas. Kylian Mbappé, estrella del equipo, ya había manifestado su deseo de tomarse un descanso en vez de enfocarse en este partido.
En el lado inglés, la situación es similar. El técnico Thomas Tuchel también dejó claro que sus jugadores no están emocionados. “Nadie quiere jugar esto, querían estar en la final”, dijo después de la dolorosa derrota frente a Argentina.
A pesar de la falta de motivación, el partido tiene su importancia. Es la última oportunidad para que algunos jugadores brillen y, además, cuenta para la Bota de Oro. Mbappé, actualmente el máximo goleador del Mundial, aspira a superar a Lionel Messi y sumar más goles, mientras que ingleses como Harry Kane y Jude Bellingham también buscan acercarse al francés.
Este encuentro tiene un valor sentimental especial para Didier Deschamps, quien se despedirá como seleccionador después de 14 años al mando. Habiendo tenido un recorrido impresionante, con múltiples semifinales, quiere dejar una buena impresión antes de pasar el relevo, probablemente a Zinedine Zidane.
Por su parte, los ingleses ven esta ocasión como la posibilidad de obtener el mejor resultado en un Mundial en seis décadas, recordando que en sus dos anteriores participaciones por el tercer lugar no lograron la victoria. Este «partido de prestigio» no solo es un reto para los titulares, sino también una oportunidad para los suplentes que han tenido poco tiempo de juego.
“Un Francia-Inglaterra hay que ganarlo”, subrayó Deschamps, resaltando la importancia de dar todo en la cancha, sin importar la naturaleza del encuentro. Con la pasión de ambos equipos en juego, el sábado promete ser una jornada emocionante.
DCN/Agencias