Familias afectadas solicitan ayuda urgente a las instituciones

Cientos de personas desplazadas han establecido campamentos improvisados en la avenida Bolívar, tras los devastadores temblores que sacudieron la ciudad. Familias afectadas se vieron obligadas a dejar sus hogares en el centro de Caracas debido a fallos estructurales en los edificios. Los comerciantes informales han adaptado sus toldos como refugios para proteger a los niños de la lluvia.

Los damnificados han comenzado a organizar ollas comunitarias en las aceras para enfrentar la escasez de alimentos básicos. Sin embargo, el descontento social crece entre quienes deben pernoctar en la calle.

La mayoría de los afectados había residido en torres de la Misión Vivienda construidas por el Gobierno. Un comerciante, Josué, comentó sobre las dificultades que enfrenta para mantener su negocio de venta ambulante de comida mientras cuida de su refugio. Según cifras oficiales, el sismo dañó severamente 856 edificios residenciales y más de 17.900 personas han quedado sin hogar en la región.

Ingenieros del gobierno han cerrado temporalmente las estructuras dañadas para evitar mayores desastres, ya que las réplicas continúan. A pesar de los esfuerzos, los afectados reportan que las raciones alimentarias que reciben son insuficientes, provocando desmayos frecuentes, sobre todo en mujeres y niños.

A pesar de los reclamos, cuerpos de Protección Civil, policía municipal y fuerzas armadas patrullan la zona, pero los damnificados critican la falta de planes claros para reubicación o subsidios que ayuden a alquilar alojamientos seguros. Las lluvias de la temporada complican aún más la situación, haciendo difícil el descanso en las pequeñas tiendas improvisadas.

Mientras tanto, numerosos voluntarios están apoyando a los refugiados, distribuyendo agua potable, limonada y comidas. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras y World Central Kitchen han implementado comedores móviles en áreas críticas.

Por último, los residentes expresan su inquietud sobre la lentitud y efectividad de las reparaciones prometidas. La falta de información oficial ha aumentado la incertidumbre entre la comunidad sobre la situación de sus hogares, mientras que transportistas advierten sobre los riesgos de contaminación del aire, que afecta la salud de los niños en estos campamentos.

DCN/Agencias

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lo más Leído

Tu opinión vale...

Lea también