
En un análisis sobre la situación institucional y económica del país, el exalcalde de Iribarren, Alfredo Ramos, cuestionó la legitimidad de las autoridades locales y regionales en Venezuela. Ramos destacó el deterioro continuo de los servicios públicos e infraestructura en Barquisimeto.
Argumentó que los problemas regionales provienen de la falta de transparencia en los procesos electorales e institucionales. «Todas las gobernaciones, alcaldías, consejos legislativos y la Asamblea Nacional deben renovarse, ya que son resultado de un fraude», indicó en una entrevista con El Impulso.
Sobre el estado de Barquisimeto, Ramos pintó un cuadro desolador: “La ciudad está totalmente destruida, abandonada”. Recordó programas de su gestión, como el Plan de Asfaltado, que mejoraron la vialidad en comunidades y parroquias que llevaban años sin mantenimiento.
Mencionó que tanto el transporte público como otros servicios básicos han ido en declive debido a la falta de inversión y la pérdida de la descentralización. En su opinión, Barquisimeto, que contaba con importantes zonas industriales, ha visto cómo su desarrollo se ha paralizado desde la llegada de Chávez al poder.
Un punto crítico de sus declaraciones fue la corrupción en organismos locales y regionales. Ramos denunció que la falta de fiscalización ha permitido el mal manejo de los fondos públicos, afirmando que «no hay control de ningún tipo». Además, comparó la situación actual con su propia experiencia en la Alcaldía, donde enfrentó rigurosas auditorías.
A pesar del panorama negativo, Ramos señaló que ciudades intermedias como Barquisimeto, Maracaibo y Valencia poseen el potencial necesario para su revitalización, siempre que se produzca un cambio en el Poder Ejecutivo nacional.
DCN/Agencias