
Héctor Méndez, conocido como “El Topo Mayor” de Topos Azteca, compartió una experiencia impactante que vivió en La Guaira, tras los terremotos que destruyeron varios edificios. En sus declaraciones, recordó un episodio que tuvo lugar frente al edificio Coral Beach, uno de los más afectados.
Mientras realizaba labores de rescate, se le acercó una mujer que comenzó a narrarle detalles de sus últimos momentos de vida. “Me platicó que le cayó encima un colchón y una pared, y cómo presionó a su niño”, indicó Méndez. Después de esa conversación, se encontró con un hombre al que identificó como el esposo de la mujer, a quien abrazó y le comentó que “los hombres también lloramos”.
Posteriormente, al preguntar por la mujer, los vecinos le informaron que ella había fallecido en el colapso del edificio. “Me dijeron que vivía en el noveno piso. Ella no se dio cuenta de que había muerto y andaba por aquí”, relató.
Méndez interpretó esta experiencia como algo común en contextos de muerte súbita. Según él, es habitual que personas que fallecen en circunstancias repentinas no se percaten de su deceso y permanezcan en ese lugar. “Son cosas que quedan marcadas en la mente”, expresó.
Las vivencias de los rescatistas, como lo señala el Topo Mayor, ilustran el impacto emocional que conllevan las misiones de búsqueda y rescate. En escenarios donde se entrelazan el duelo, la esperanza y la incertidumbre, estos profesionales no solo enfrentan el pesado trabajo físico de remover escombros, sino que también cargan con relatos que permanecerán en su memoria para siempre.
DCN/Agencias