
La ciudad de Fresnillo, en el estado mexicano de Zacatecas, ha sido escenario de una matanza que dejó diez hombres asesinados el pasado fin de semana. Seis de las víctimas trabajaban en la localidad, la cual cuenta con una población aproximada de 240.000 habitantes. Los cuerpos fueron encontrados colgados de un puente, en condiciones de semidesnudez y con signos de tortura, tras haber sido secuestrados en diferentes momentos.
La Fiscalía del Estado investiga posibles vínculos entre las víctimas y maneja la hipótesis de colusión y extorsión por parte de servidores públicos. Hasta el momento, hay cinco detenidos, incluidos tres jóvenes de 22 y 23 años, así como una menor de 16. Durante su arresto, se les incautaron armas y drogas.
Los cuerpos de las víctimas aparecieron en tres lugares distintos de Zacatecas. El Cartel de Sinaloa reivindicó los asesinatos a través de un video, donde aparecen hombres armados y encapuchados.
En el contexto del suceso, dos funcionarios locales también fueron asesinados: Fidel Alvarado de la Torre, director de Desarrollo Social, y Jesús Gerardo Muñetón Hernández, un bombero. Desde la página oficial del Ayuntamiento se les describió como “funcionarios eficientes y comprometidos”.
Fresnillo depende de la industria automotriz en EE. UU., de la minería —con importantes yacimientos de plata en la región— y de la actividad agropecuaria. Según datos de 2020, un 36.7% de la población vive en pobreza, mientras que un 3.4% enfrenta pobreza extrema. Entre las víctimas se encontraban empresarios relevantes, como Armando Ledesma Aguirre y su hijo, quienes manejaban diversas empresas en minería y transporte.
Representantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Zacatecas y de la Confederación Patronal de la República Mexicana expresaron su condena por los asesinatos, llamando a la unidad para no normalizar la violencia.
Otras dos víctimas de Fresnillo fueron Juan Carlos Berumen Guerrero, dueño de un bar y dj, y Jesús Daniel Rivera Sandoval, empresario de eventos. Berumen había promocionado un concierto en redes sociales dos días antes de su muerte.
DCN/Agencias