
Exclusión de Opositores en Nicaragua
Este miércoles, el presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, anunció que los opositores y críticos del gobierno, catalogados como «golpistas» o «traidores a la patria», no podrán participar en las próximas elecciones. Durante una conferencia de prensa en Managua, Porras enfatizó que quienes atenten contra la soberanía y la Constitución del país están excluidos de los derechos políticos.
El Parlamento, que opera bajo la influencia del gobierno, propuso el martes una reforma parcial a la Constitución, buscando extender el mandato presidencial de seis a siete años. Esta modificación también apunta a excluir a aquellos opositores identificados como «golpistas» o «traidores».
Porras confirmó que este proyecto se presenta tras una reunión con la Policía Nacional y el Ejército, a quienes agradeció por su apoyo en este proceso. Este anuncio sobre la reforma constitucional llega apenas nueve días después de que el presidente Daniel Ortega sugirió la posibilidad de eliminar las elecciones en Nicaragua. Ortega ha estado en el poder desde 2007, en medio de acusaciones de fraude electoral y la eliminación de la oposición.
Ortega, de 80 años, es el líder que ha estado más tiempo en el poder en Nicaragua, habiendo gobernado por tres décadas, primero como parte de una Junta de Gobierno entre 1979 y 1985, y luego como presidente entre 1985 y 1990. Regresó al poder en 2007 tras un acuerdo con el exmandatario Arnoldo Alemán, que facilitó reformas constitucionales, incluyendo la reducción del mínimo de votos necesarios para triunfar en las elecciones.
Porras también había afirmado en días recientes que se llevarán a cabo elecciones en un nuevo marco constitucional que asegure la independencia frente a injerencias extranjeras y a quienes califica de «traidores a la patria». Según la Asamblea Nacional, la primera legislatura de la reforma estará programada para septiembre, buscando además la exclusión de opositores que han sido despojados de su nacionalidad, lo que ha suscitado críticas a nivel internacional.
DCN/Agencias