
El director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), Philippe Bolopion, se pronunció sobre las acciones recientes de Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional (CPI), destacando que estas acciones son un «ejemplo alarmante» de una ofensiva global contra instituciones democráticas.
Bolopion afirmó que estas agresiones son un «ataque sin cuartel» a los sistemas que defienden la democracia y los derechos humanos. Subrayó que la CPI ha sido un logro clave para la comunidad internacional, creado para que nadie esté por encima de la ley, especialmente en casos de crímenes de lesa humanidad y de guerra.
El directivo expresó que la postura de Estados Unidos, que incluye amenazas de desmantelar la CPI y sanciones a sus miembros, debilita el marco global que organizaciones de derechos humanos han defendido por años para proteger a las poblaciones más vulnerables en el mundo.
DCN/Agencias