
Rescate en Catia La Mar: La historia de Hernán Gil
El 2 de julio, Hernán Gil fue rescatado tras ocho días atrapado entre los escombros de un edificio colapsado en Catia La Mar, La Guaira, consecuencia de dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el 24 de junio. Víctor Torres Fuentes, un voluntario del Grupo de Búsqueda y Rescate de los Bomberos de Chile, fue uno de los socorristas que lo encontró. En su recuperación en una clínica de Caracas, Gil destacó cómo las palabras de aliento de Torres le brindaron fortaleza.
El operativo de rescate fue un esfuerzo conjunto que involucró a rescatistas de varios países, incluyendo Estados Unidos, España, Venezuela, y México. Según Torres, el rescate de Hernán fue un símbolo de esperanza y unión entre las naciones de América. El equipo chileno llegó al día siguiente de los sismos, enfocándose en La Guaira, considerada «zona cero».
Hernán Gil, un vigilante, fue localizado gracias a informes de vecinos sobre su posible supervivencia en un centro comercial. Usaron radares para confirmar su condición y se detectó un latido cardiaco. El rescate implicaba la construcción de túneles, siendo uno de los más difíciles el primer túnel, donde se tuvo que hablar con él para guiar la operación.
Torres, ingeniero de minas con años de experiencia en emergencias, empleó técnicas similares a las que se utilizaron durante el rescate de los 33 mineros en Chile en 2010. Durante el proceso, los rescatistas enfrentaron riesgos, incluyendo derrumbes menores que afectaron a Torres, quien fue parcialmente sepultado. Ante la dificultad, se optó por construir un segundo túnel en colaboración con socorristas estadounidenses.
La labor de rescate no solo logró salvar a Gil, sino que también destacó la valentía de los venezolanos que, en las horas iniciales tras el terremoto, se movilizaron para ayudar a sus compatriotas. Torres enfatizó que los verdaderos héroes fueron los venezolanos que brindaron su apoyo en la emergencia.
DCN/Agencias