Efectos psicológicos en la niñez tras los sismos: especialistas alertan sobre el riesgo de estrés postraumático y ofrecen recomendaciones para su atención

El doble terremoto que golpeó a Venezuela el 24 de junio dejó más que solo daños materiales; impactó duramente la psicología de los niños en las zonas afectadas. Expertos en psicología de emergencias advierten que un evento así fractura la sensación de seguridad necesaria para el desarrollo infantil, generando estrés agudo que, si no se trata, puede evolucionar hacia un trastorno de estrés postraumático.
Los padres enfrentan el desafío de identificar las señales de trauma, que varían según la edad. En los más pequeños, los efectos son evidentes: regresan a conductas anteriores, como mojar la cama, temen dormir solos, o lloran si se separan de sus madres aunque sea un instante. En los adolescentes, el miedo es más sutil y puede manifestarse como apatía, aislamiento, irritabilidad o cambios en el apetito y el sueño. Los adultos no deben subestimar estas reacciones ni asumir que desaparecerán por sí solas.
El Centro Comunitario de Protección y Desarrollo Estudiantil ha enfatizado la necesidad urgente de ofrecer atención psicológica a los jóvenes, considerándola tan importante como proporcionarles alimentos, agua y refugio. La salud mental de la infancia requiere atención inmediata, ya que se estima que el 60% de los menores afectadxs podrían sufrir problemas mentales a largo plazo.
Para reducir la ansiedad, Cecodap propone aplicar primeros auxilios psicológicos en tres etapas esenciales: observar, escuchar y conectar. Observar permite identificar a los niños en shock; escuchar implica darles espacio para expresar sus sentimientos; conectar les ayuda a restablecer sus rutinas y, si es necesario, buscar apoyo psicológico profesional.
Cecodap también advierte sobre el riesgo de separación de los niños de sus padres tras el desastre, llamando a las autoridades a mantener un control estricto de filiación en hospitales y refugios. Abel Saraiba, coordinador del Servicio de Atención Psicológica, destaca que devolver a los niños la sensación de seguridad es esencial para su recuperación emocional.
Mantener rutinas de alimentación y sueño es fundamental en los días siguientes al sismo, y se recomienda promover el juego libre y la creatividad, permitiendo que los niños expresen sus vivencias a través de actividades artísticas.
Por su parte, el Gobierno, a través del Ministerio para la Juventud, realiza jornadas recreativas en campamentos temporales en Caracas, buscando ofrecer atención integral a las familias afectadas. Estas actividades incluyen juegos y dinámicas grupales, contribuyendo al bienestar de los más jóvenes.
Finalmente, es crucial atender las necesidades de los niños neurodivergentes, priorizando su regulación sensorial y estableciendo estructuras predecibles para ayudarles a manejar el estrés resultante del desastre.
DCN/Agencias