
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó el jueves a ocho migrantes venezolanos de ser parte de la banda transnacional Tren de Aragua y de participar en varios delitos violentos, incluyendo asesinatos y secuestros, en Texas e Illinois.
Cinco de los acusados enfrentan cargos en el Distrito Norte de Texas por conspiración de crimen organizado, secuestro y asesinato. Los otros tres están acusados en Chicago de secuestrar y matar a un hombre en mayo de este año.
Todos los imputados, según las autoridades, ingresaron irregularmente a Estados Unidos entre diciembre de 2021 y abril de 2024. En caso de ser declarados culpables, podrían enfrentar cadena perpetua, y cinco de ellos podrían enfrentar la pena de muerte.
La acusación presentada en Texas carece de detalles específicos sobre los incidentes y no incluye las evidencias que respaldan los cargos. Según el documento, los acusados habrían secuestrado a tres personas el 24 de agosto de 2024, y se afirma que Héctor García Zúñiga, Carlos Zambrano Bolívar y Jhonny Martínez Serrano participaron en el asesinato de una de ellas, sin embargo, no se identifican a las víctimas ni se especifican las acciones de cada uno.
Zambrano Bolívar había enfrentado anteriormente un juicio estatal por asesinato capital relacionado con estos hechos, pero el juez declaró nulo el proceso tras un veredicto no unánime del jurado. Su abogado, Sean Daredia, declaró que su cliente había sido víctima de trata con fines de explotación sexual por parte del Tren de Aragua, y que pudo haber actuado bajo coerción por temor a represalias.
Desde la llegada al poder de Trump en enero de 2025, grupos de derechos humanos han criticado cómo se ha utilizado el Tren de Aragua para justificar políticas migratorias. Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado que se han detenido a migrantes venezolanos como supuestos miembros de la banda sin presentar pruebas concluyentes ni demostrar antecedentes penales, lo que consideran detenciones arbitrarias.
En años recientes, varios episodios controversiales incluyeron el envío de cientos de venezolanos a una prisión de alta seguridad en El Salvador y traslados a la base naval de Guantánamo, casos en los que muchos migrantes no tenían vínculos comprobados con la banda.
DCN/Agencias