
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba experimentó una desconexión total, dejando a aproximadamente 10 millones de personas a oscuras. Este evento marca la tercera caída masiva en un lapso de nueve días y el quinto apagón nacional en lo que va del año, reflejando la crisis que atraviesa la infraestructura eléctrica de la isla.
Según informes de medios estatales y del portal independiente 14ymedio, la desconexión ocurrió a las 11:05 de la mañana. El Ministerio de Energía y Minas emitió un breve comunicado confirmando la circunstancia y activando protocolos de recuperación para restablecer el servicio gradualmente. Este proceso involucra la reactivación de microsistemas locales y plantas termoeléctricas. A esta crisis se suma el hecho de que diversas provincias ya registraban cortes programados de más de 20 horas diarias y algunas áreas del país aún no habían recuperado el servicio tras apagones masivos previos.
El colapso del SEN ha sido atribuído a un «bloqueo petrolero» externo, según afirmaciones de las autoridades cubanas y análisis periodísticos. La situación energética de Cuba sufrió un cambio significativo después del 3 de enero de 2025, cuando el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, su principal aliado y proveedor de combustible, fue depuesto. La nueva administración en Caracas interrumpió el suministro constante de crudo subsidiado que sostenía a las termoeléctricas cubanas.
Con la pérdida de este valioso apoyo, se han intensificado las presiones de la administración estadounidense de Donald Trump sobre países de la región, llevando a naciones como México a suspender sus envíos de petróleo a Cuba. La escasez de combustible ha expuesto la fragilidad de la red nacional, que, ante la falta de financiamiento internacional para modernizar sus calderas y adquirir hidrocarburos a precios de mercado, está al borde del colapso operativo permanente, lo que genera una creciente tensión social en las principales ciudades de la isla.
DCN/Agencias