
El Gobierno chino defendió este martes sus relaciones con Cuba, calificándolas de “legítimas y transparentes”. Esto ocurre en el contexto de las acusaciones de Estados Unidos sobre la supuesta presencia de instalaciones militares y de inteligencia en la isla. Washington caracterizó a La Habana como una “amenaza” a su seguridad nacional.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, se pronunció en una rueda de prensa, descartando las afirmaciones del informe del Departamento de Estado estadounidense que se publicó el lunes. Lin indicó que los vínculos entre China y Cuba “no admiten rumores ni difamaciones”.
Asimismo, el vocero enfatizó que “China continuará defendiendo con firmeza la soberanía nacional y oponiéndose a la injerencia externa”. Este comentario responde a las acusaciones en el informe que señala que Cuba alberga un número creciente de instalaciones militares, de inteligencia y actividades terroristas extranjeras.
El informe, titulado ‘Cuba. La capital del comunismo en el siglo XXI’, de 100 páginas, asevera que la isla representa una “amenaza singular” para la seguridad nacional de Estados Unidos. Según este documento, el Gobierno cubano estaría intentando “socavar, degradar y desestabilizar” a Washington a través de espías, soldados, estudiantes, intelectuales y organizaciones no gubernamentales.
La Habana ha desmentido en múltiples ocasiones las afirmaciones de que alberga instalaciones de países como China o Rusia, que son considerados rivales de Estados Unidos.
Las declaraciones de Lin coinciden con un aumento de la presión por parte de la Administración de Donald Trump sobre Cuba, la cual enfrenta un bloqueo energético desde principios de año que, según informan las autoridades cubanas, ha agravado la crisis económica de la isla.
DCN/Agencias