
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) anunció este martes que se espera una extensión de las lluvias en el país durante los próximos tres meses, superando los niveles habituales. Este fenómeno estará vinculado a la presencia activa de El Niño, que se proyecta hasta el otoño austral de 2027.
Según el pronóstico, agosto será un mes con precipitaciones superiores a lo normal, especialmente en las regiones que van desde Atacama hasta Los Lagos, incluyendo Santiago. La meteoróloga Catalina Miranda detalló que se anticipa que en Santiago se recojan más de 102 milímetros de lluvia, cuando el promedio habitual se sitúa entre 38 mm y 102 mm.
El pronóstico estacional, que abarca hasta octubre, muestra tendencias generales y no se refiere a eventos extremos como sistemas frontales o temporales intensos. También se prevé que las temperaturas máximas y mínimas sean superiores a lo normal en gran parte del norte y centro de Chile. En La Serena, las máximas podrían llegar a más de 17 grados centígrados, mientras que en Temuco, las mínimas se sitúan entre 4 y 5 grados.
Recientemente, Chile enfrentó un intenso temporal que afectó a diez de sus 16 regiones, resultando en 13 fallecidos y más de 3.000 damnificados. También se reportaron desbordes de caudales e inundaciones, además de daños a diversas infraestructuras. Gastón Torres, director subrogante de la DMC, indicó que las lluvias del 14 al 21 de julio fueron uno de los episodios más significativos en las últimas décadas.
Este periodo de lluvias fue generado por tres sistemas frontales, apoyados por un río atmosférico que afectó el país de norte a sur. En Valparaíso, se registraron 206,1 milímetros de lluvia, tres veces más que su promedio mensual, y La Serena experimentó un aumento significativo, pasando de un déficit del 97% a un superávit del 200%.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, con efectos que se perciben a nivel mundial.
DCN/Agencias