
Buenos Aires en caos: disturbios tras la final de la Copa Mundial 2026
Los tumultos que sacudieron Buenos Aires luego de la derrota de Argentina frente a España en la final de la Copa Mundial 2026 dejaron un saldo de al menos 15 detenidos y varios heridos. Los incidentes se desataron en las cercanías del emblemático Obelisco, donde miles de hinchas se reunieron para apoyar a la selección argentina tras el choque de este domingo.
La situación se complicó alrededor de las 11:45 PM, cuando un grupo de aficionados rompió el cerco de seguridad que protegía el monumento. En cuestión de minutos, algunos comenzaron a lanzar botellas y otros objetos contundentes a los agentes de policía.
Según reportes locales, las fuerzas de seguridad optaron por el uso de gases lacrimógenos para controlar la situación. Si bien se realizaron varias detenciones, muchos individuos lograron disolverse entre la multitud durante los enfrentamientos.
Los disturbios no solo causaron caos en las calles; también dejaron siete agentes de policía con lesiones considerables. La situación obligó a las autoridades a desplegar un camión hidrante, que utilizó chorros de agua para dispersar a los manifestantes en la confluencia de la avenida 9 de Julio con Corrientes.
Entre los heridos se reporta a un hombre que sufrió una lesión facial tras ser pateado durante la confusión, así como una mujer que requirió asistencia médica. Sin embargo, las autoridades no brindaron información sobre la condición actual de ambos.
Los tumultos duraron poco más de 20 minutos y causaron destrozos en el mobiliario urbano, mientras que imágenes del enfrentamiento se esparcieron rápidamente en las redes sociales. Las 15 personas que fueron arrestadas quedaron a disposición de la justicia argentina.
Cabe destacar que también se registraron otras emergencias médicas entre los aficionados. El Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) reportó un caso grave de un hombre de 47 años, quien se cayó desde una altura aproximada de cuatro metros, resultando en una luxofractura en el pie izquierdo.
La jornada, que debería haber sido de celebración, se tornó en una noche de violencia y descontrol, reflejando la pasión y la tensión que el fútbol despierta en la hinchada argentina.
DCN/Agencias