Argentina cerró el mes de junio con un déficit fiscal primario de 696.843 millones de pesos, que se traduce en aproximadamente 469,6 millones de dólares, según informó Luis Caputo, el ministro de Economía, a través de su cuenta en X.
El resultado financiero de la nación también resultó negativo, alcanzando los 1,02 billones de pesos, marcando así el fin de una serie de superávits que el gobierno había conseguido en meses anteriores. Este decrecimiento se presenta en el contexto del programa de ajuste que implementa la administración de Javier Milei, la cual había reportado cifras positivas desde principios de año.
Con los datos de junio, el saldo primario durante el primer semestre se sitúa en 0,6% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el resultado financiero representa el 0,1% del PIB. Este informe aparece en un momento crítico para el gobierno, que busca mantener su estrategia de consolidación fiscal, elemento esencial para las negociaciones con organismos internacionales y para estabilizar una economía que enfrenta presión inflacionaria y creciente tensión social.
Este contexto fiscal se presenta como un reto significativo para la administración, dado que el Gobierno está intentando equilibrar sus cuentas en medio de una economía complicada.
DCN/Agencias