
El 25 de julio, cientos de personas afectadas por los terremotos del mes pasado se congregaron en la plaza de Tanaguarena, La Guaira, para participar en un censo. Durante la jornada, los asistentes reportaron desorganización y largas esperas, llegando a permanecer hasta 12 horas en cola para ser registrados en hojas de papel.
Una de las afectadas comentó: «Doce horas para anotar un nombre, con solo tres máquinas captahuella y una persona que tomaba datos manualmente». Aunque se observaron entre tres y cinco computadoras en el lugar, estas no pudieron manejar la cantidad de personas que asistieron.
En un video difundido por Provea y periodistas como Melanio Escobar y Maryorin Méndez, los afectados expresaron su frustración por la falta de condiciones adecuadas para el operativo de atención, un mes después del desastre. Señalaron la deficiencia de iluminación en la plaza y la ausencia de servicios básicos, como baños. «¿Cómo se espera un mes para poner una luz aquí?», cuestionó uno de los presentes, mientras otro destacó la falta de servicios sanitarios: «No es posible que no tengamos ni un baño portátil».
Los vecinos solicitaron que el censo se realizara por sectores, considerando que congregar a toda la población en un solo punto fue un error. “Era más fácil hacerlo por sectores”, comentó un asistente.
La jornada concluyó con el registro número 1.290, dejando a muchos ciudadanos con la indicación de regresar al día siguiente para continuar el proceso.
DCN/Agencias