
La temporada 2026 ha sido un verdadero calvario para el venezolano Anthony Santander. El jardinero de Nueva Esparta fue sometido a una operación en febrero para corregir problemas en su hombro izquierdo, y se estimaba que la recuperación llevaría entre cinco y seis meses. Pero, como suele pasar en el deporte, las cosas no salieron como se esperaba.
Durante su proceso de rehabilitación, Santander ha enfrentado varios obstáculos que han prolongado su recuperación. Recientemente, el periodista Keegan Matheson reportó que el jugador de los Azulejos de Toronto recibió una inyección de cortisona, lo que deja entrever que aún no está en condiciones de retomar la actividad en el orden al bate.
Santander no ha podido hacer swings desde que comenzó el tratamiento. “Anthony sintió molestias en su hombro operado nuevamente y tuvo que recibir otra inyección. Cada vez parece menos probable que lo veamos jugar esta temporada”, afirmó Matheson en su cuenta de Twitter.
A sus 31 años, Santander firmó un jugoso contrato de cinco años y 92.5 millones de dólares con los Azulejos, lo que elevó las expectativas sobre su rendimiento en el equipo. En su primera temporada con los canadienses, sin embargo, los números no lo respaldaron: un promedio ofensivo de .175, con 34 hits en 221 turnos, seis jonrones y 18 carreras impulsadas.
Ahora, el enfoque está en cómo reaccionará su cuerpo a la inyección de cortisona y cuáles serán los pasos a seguir en su rehabilitación. Los médicos del equipo aún no han proporcionado información clara sobre su estado, lo que genera preocupación entre los fanáticos y el equipo. Habrá que esperar si el criollo logrará superar estos inconvenientes y regresar al terreno de juego antes de que termine la temporada.
La afición venezolana sigue de cerca el caso de Santander, esperando que su talento y dedicación se impongan para que pueda volver a brillar con el uniforme de los Azulejos.
DCN/Agencias