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La administración de Estados Unidos, bajo el mando de Donald Trump, envió a Caracas a miembros clave responsables del control financiero del petróleo venezolano. Esta acción se produce en medio de crecientes críticas en Washington debido a la falta de claridad sobre el uso de más de 13.000 millones de dólares (11.400 millones de euros).
La delegación estadounidense tuvo una reunión el miércoles con Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional. Los temas abordados incluyeron la gestión de los ingresos derivados del petróleo, la reconstrucción tras los terremotos y la posibilidad de nuevas inversiones energéticas en el país.
No se trató de una visita protocolaria. La delegación la lideraron Jeremy Lewin, actual miembro del Consejo de Seguridad Nacional y ex subsecretario de Estado para Asuntos Humanitarios, y Caleb Orr, secretario adjunto de Estado para Asuntos Económicos. También estuvo presente John Barrett, encargado de negocios de EE. UU. en Caracas, acompañado por otros funcionarios del Departamento de Estado.
La conformación de la delegación subraya las prioridades de Washington. Orr juega un rol crucial en la política económica y energética hacia Venezuela, mientras que Lewin está familiarizado con la ayuda exterior y los mecanismos de reconstrucción. Barrett, por su parte, gestiona las relaciones diplomáticas en el país. En el lado venezolano, los hermanos Rodríguez mantienen gran parte del poder político e institucional tras la captura de Nicolás Maduro.
Esta visita destaca una relación cada vez más estrecha entre Washington y el régimen de Delcy Rodríguez. Estados Unidos continúa exigiendo elecciones y la liberación de los presos políticos, pero, en el ámbito de la gestión del petróleo y la reconstrucción, sus interlocutores son los hermanos Rodríguez.
DCN/Agencias