
Tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron al país, la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE) ha procesado más de 1.900 imágenes satelitales y elaborado 182 productos cartográficos de alta precisión.
El principal objetivo de esta acción es evaluar los daños estructurales y coordinar labores de contingencia en las áreas más golpeadas de los estados La Guaira, Yaracuy, Falcón, Miranda, Aragua y en la Gran Caracas. Este despliegue se realiza a través de la Activación 1036 de la Carta Internacional Espacio y Grandes Desastres, que es un mecanismo de cooperación internacional que integra imágenes ópticas y de radar con datos del satélite venezolano Sucre (VRSS-2).
Con esta información, los expertos de la Dirección de Aplicaciones Espaciales están llevando a cabo análisis comparativos del terreno, observando el antes y después de los sismos. Utilizan la técnica de interferometría de radar de apertura sintética (InSAR), que detecta variaciones milimétricas en la superficie terrestre mediante señales de radar reflejadas.
El geógrafo e investigador de la ABAE, Víctor Navarro, indicó que estos insumos permiten identificar áreas colapsadas, así como fallas en edificaciones, urbanismos, vialidad y redes de agua. La cartografía resultante se entrega a Protección Civil y a otros organismos de gestión de riesgos, facilitando la priorización de zonas que requieren atención, optimizando recursos y guiando las operaciones de búsqueda, rescate y reconstrucción en las comunidades afectadas.
El Gobierno nacional, junto al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), ha reafirmado su compromiso con la protección del pueblo venezolano frente a emergencias naturales. Esta respuesta institucional inmediata, junto al uso de herramientas aeroespaciales, refleja un avance en la aplicación de la ciencia para garantizar el bienestar y la seguridad de las familias perjudicadas por estos eventos telúricos.
DCN/Agencias