
Aarón Levi Cantillo, un joven de 21 años, fue rescatado tras estar 106 horas atrapado bajo los escombros de un edificio que colapsó en Caraballeda, La Guaira. Los equipos de emergencia lograron sacarlo con vida, lo que se considera un milagro dado el contexto del desastre.
En una entrevista con el programa Shirley Radio, Aarón compartió sus vivencias durante el tiempo que permaneció encerrado. Aseguró que su fe en Dios fue fundamental para sobrevivir los momentos de miedo. “Nadie quiere morir, y menos de la forma en que lo hicieron muchas personas, fue horrible. Pero, más que aferrarme a la vida, me aferré a Dios”, afirmó.
El joven recordó cómo, tras el colapso, se encontraba en el segundo piso del edificio, y rápidamente buscó refugio en los niveles inferiores. Allí se vio privado de agua y comida. Su deseo de proteger a su madre, quien es anciana, lo motivó a seguir adelante.
Durante su tiempo en la oscuridad, Aarón reflexionaba en voz alta, expresando su situación: “Muchas veces me di por vencido, y decía ‘si me salvas, bien, pero si no, seguirás siendo Dios’”. Esta aceptación de la posibilidad de su fin fue parte de su serenidad ante el sufrimiento.
Al principio, estaba acompañado por tres personas, pero todos fallecieron debido a sus heridas, dejando a Aarón en soledad, salvo por un pequeño gato que logró sobrevivir. Este mascota fue entregada a los rescatistas al momento de su salida, lo que fue destacado por psicólogos como un acto de fortaleza emocional.
El operativo de rescate involucró a brigadas de emergencia de Venezuela, México y El Salvador. Según informes, los rescatistas, conocidos como “Los Topos”, mantuvieron un diálogo constante con Aarón para ayudarlo a evitar el desmayo por deshidratación. La extracción tomó 43 horas.
Los rescatistas quedaron impresionados por la actitud del joven, quien a pesar de la situación, cantaba y compartía conversas para aligerar el ambiente. Esta conexión emocional entre él y los operarios fue vista como un signo de esperanza en medio de la tragedia.
Ante la magnitud del desastre, el Ministerio de Vivienda ha anunciado auditorías estructurales en los edificios cercanos al mar, buscando mejorar las normativas de seguridad después de los sismos que causaron el colapso.
DCN/Agencias