
El presidente colombiano Gustavo Petro se encuentra en medio de un nuevo escándalo de corrupción a pocos días de concluir su mandato el 7 de agosto, fecha en la que asumirá su sucesor, Abelardo de la Espriella.
Las denuncias internas en el Gobierno han elevado las críticas hacia Petro y han suscitado sospechas sobre nombramientos irregulares. Entre los hechos destacados, se encuentra el caso de Juliana Guerrero, una joven de 23 años que, sin título universitario, fue presentada por el presidente como futura viceministra de la Juventud durante un consejo de ministros. Posteriormente, se conoció que Guerrero había obtenido un título de forma irregular.
A pesar de las controversias, continuó laborando en el Gobierno con el respaldo de Petro. La situación se complicó a principios de 2023 cuando el mandatario solicitó la renuncia de Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia, tras tensiones internas. Rodríguez había alertado sobre la influencia de Guerrero en varias entidades gubernamentales.
Recientemente, una investigación de la revista Semana reveló que Guerrero y su hermana Verónica presuntamente ofrecían a empresarios facilitar contratos estatales a cambio de comisiones. Según la denuncia, el esquema incluía un cobro inicial de un millón de pesos y un anticipo de 200 millones para iniciar gestiones.
En medio de estos acontecimientos, Petro se deslindó de las acusaciones y solicitó a la Fiscalía investigar el caso. Rodríguez, por su parte, reiteró que advirtió al presidente sobre la influencia de Guerrero, mencionando incluso un decreto para retirarla de un cargo, que nunca fue firmado.
Tras sus declaraciones, Petro despidió a Rodríguez, llamándola «manipuladora» y publicando parte de su historial médico. Rodríguez, quien no puede ser despedida por estar de baja médica, presentó una denuncia contra Petro por varios delitos, incluyendo injuria y tráfico de influencias, ante la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes. También citó otros nombramientos cuestionables, como el de Gabriela Muñoz, una influenciadora contratada en la Aeronáutica Civil.
DCN/Agencias