Morgan Stanley ha observado un posible aumento en las acciones de sectores cíclicos que han estado atrasados debido a las tensiones entre Estados Unidos e Irán. El equipo liderado por Michael Wilson menciona que el incremento en el tránsito por el estrecho de Ormuz y la estabilización de factores como tasas de interés, precios del petróleo y el dólar crean un espacio para una rotación más amplia en el mercado.
Los estrategas afirman que esta situación beneficia a las acciones menos valoradas y poco representadas en el reciente aumento, que ha estado dominado por empresas tecnológicas. Además, Wilson mantiene una perspectiva positiva hacia sectores cíclicos como el consumo discrecional, el transporte y los bancos regionales, a pesar de que el sentimiento del inversor sigue siendo cauteloso y pesimista.
La posibilidad de un acuerdo duradero entre Estados Unidos e Irán ha aumentado el interés por el riesgo, con el índice S&P 500 solo un 2% por debajo de su máximo histórico. Una caída sostenida en los precios de la energía podría disminuir los riesgos inflacionarios, aliviando la presión sobre la Reserva Federal para realizar más aumentos en las tasas.
Por su parte, JPMorgan coincide con las proyecciones de Morgan Stanley, indicando que la rotación hacia sectores cíclicos podría ser una estrategia exitosa hasta finales de año, siempre que se reduzcan las tensiones geopolíticas y las ganancias corporativas se mantengan estables. En contraste, Deutsche Bank ha modificado su enfoque, cerrando una operación que favorecía las acciones estadounidenses, considerando que los factores que impulsaban su rendimiento superior podrían empezar a debilitarse.
Wilson también destaca que el reciente descenso en las acciones, particularmente en el sector de chips de memoria, se debe a una moderación en el crecimiento de las ganancias y no a un deterioro en los fundamentos del mercado.
DCN/Agencias