
Las asociaciones de víctimas y sobrevivientes de abusos sexuales en la Iglesia han denunciado su exclusión durante la visita del papa a España, que comenzó este sábado. Estas organizaciones han trabajado durante años en colaboración con el Defensor del Pueblo y en la creación de protocolos y propuestas de reparación.
A través de un comunicado, expresan: “Merecemos ser escuchadas”, y solicitan al papa Francisco “una escucha verdaderamente inclusiva”. Se anunció que el papa se reunirá con víctimas de abusos durante su estancia en el país, aunque no se han especificado ni la fecha ni los nombres de los participantes en ese encuentro privado.
La oficina de prensa del Vaticano informó que la reunión está organizada por la Iglesia española, pero no ofreció más detalles, indicando que se proporcionarán más informaciones después del encuentro, respetando la voluntad y privacidad de los involucrados.
Las organizaciones que se sienten marginadas aclararon que su objetivo no es una foto con el papa, sino obtener derechos y reparación para todas las víctimas. Consideran que un saludo institucional no tendría valor si no se acompaña de una atención real a sus demandas y soluciones efectivas.
Manifiestan su preocupación por la falta de representatividad en los encuentros previstos, advirtiendo que la opinión pública podría interpretar que todas las víctimas están satisfechas con estos encuentros, cuando en realidad existen diversas sensibilidades y colectivos que no han sido considerados.
No se ha confirmado quiénes participarán en la reunión con el papa, pero se especula que podrían ser integrantes del proyecto Repara, lanzado en 2020 en la Archidiócesis de Madrid, enfocado en la atención a víctimas y la prevención de abusos.
Las asociaciones cuestionan la inclusión mencionada por la Iglesia, preguntándose si realmente se extiende a todas las víctimas o solo a un grupo selecto. También abogan por el reconocimiento de los derechos de aquellos sobrevivientes que fueron abusados ya siendo mayores de edad.
Finalmente, consideran que la exclusión de organizaciones representativas solo amplifica la sensación de abandono y frustración ante una negligencia que consideran prolongada.
DCN/Agencias