
Un año del atentado contra Miguel Uribe Turbay
Se cumple un año del atentado que causó la muerte del senador y opositor colombiano Miguel Uribe Turbay, un evento que marcó uno de los episodios más significativos de la violencia política en Colombia.
El 7 de junio de 2025, en el parque El Golfito del barrio Modelia, Bogotá, Uribe participaba en un evento de escucha con la comunidad y campaña política. Alrededor de las 5:00 p.m., dialogaba con ciudadanos y ediles cuando, a las 5:30 p.m., un atacante se acercó por detrás y disparó. La víctima recibió el impacto en la parte posterior de su cabeza, lo que generó caos inmediato en el lugar.
El agresor, identificado posteriormente como Juan Sebastián Rodríguez Casallas, resultó ser un menor de edad. Tras el ataque, los escoltas de Uribe respondieron, lo que provocó un intercambio de disparos. Varias personas resultaron heridas, incluyendo al atacante, que cayó a pocas cuadras del parque. La multitud buscó refugio mientras un edil intentaba ayudar a Uribe, que estaba en el suelo, gravemente herido.
Uribe fue trasladado de emergencia en un vehículo particular a la clínica Medicentro en Fontibón, donde su estado era crítico, con hemorragia craneal. Debido a la gravedad de las lesiones, fue transferido a la Fundación Santa Fe de Bogotá, ingresando a la Unidad de Cuidados Intensivos.
El 8 de junio, los médicos realizaron una cirugía urgente para estabilizar sus lesiones, pero su pronóstico era grave. El 16 de junio, presentó una recaída crítica por un sangrado intracerebral agudo, lo que llevó a un segundo procedimiento quirúrgico, manteniendo un estado clínico fluctuante.
Durante 52 días, Uribe estuvo en estado crítico en la Fundación Santa Fe, sometido a múltiples intervenciones. A mediados de julio, se dio a conocer un intento de rehabilitación neurológica, pero el diagnóstico seguía siendo reservado y se consideraba que el daño cerebral era severo e irreversible, dejándolo en coma inducido.
La situación de Uribe Turbay ha mantenido la atención en el país, destacando el contexto de violencia política que persiste en Colombia.
DCN/Agencias