
El Gobierno de Trinidad y Tobago ha comenzado una investigación sobre un presunto incidente de contaminación marina, tras la denuncia de Venezuela sobre un segundo derrame de hidrocarburos que ha llegado a sus aguas.
El ministro de Energía trinitense, Roodal Moonilal, indicó que su departamento está trabajando con Heritage Petroleum y la Guardia Aérea para determinar el origen y la naturaleza de la sustancia observada en la costa suroeste del país. Moonilal mencionó que se han desplegado embarcaciones y drones para realizar labores de reconocimiento tras recibir un informe de las autoridades venezolanas.
Una preocupación principal es confirmar si la sustancia es petróleo y si las corrientes oceánicas pueden transportarlo hacia aguas venezolanas. Alicia Seeraj, presidenta de la Asociación de Pescadores de Erin, señaló que no se han visto señales visibles del derrame, pero los pescadores están tomando precauciones.
Por su parte, el régimen venezolano afirmó que este nuevo derrame fue confirmado por imágenes satelitales y es mayor al incidente ocurrido en mayo, lo que representa riesgos para los ecosistemas marinos y la actividad pesquera. El Gobierno venezolano exigió a Trinidad y Tobago que asuma su responsabilidad y que adopte medidas para evitar nuevos incidentes. También alertó sobre posibles acciones en instancias internacionales para exigir compensaciones y prevenir futuros derrames.
En mayo, Venezuela había alertado sobre un vertido de Trinidad y Tobago, causando una afectación ambiental en el Golfo de Paria. El canciller Yván Gil denunció en ese momento que los humedales y la actividad de pescadores se vieron gravemente afectados, con riesgos en cuatro parques nacionales.
La situación resalta la preocupación continua sobre la contaminación en la región y la necesidad de colaboración entre ambos países para abordar estos incidentes ambientales.
DCN/Agencias