
Los relatos de quienes vivieron el sismo en Caracas revelan la magnitud del pánico experimentado por las familias en la tarde reciente. Residentes de Palos Grandes describieron esta sacudida como la más intensa de sus vidas. La doble temblor causó agrietamientos en las paredes de los edificios y el deslizamiento de muebles en los apartamentos. Ante esta situación, los vecinos de los bloques multifamiliares evacuaron rápidamente a las aceras, buscando protección tras los movimientos telúricos. La interrupción de servicios básicos complicó aún más la situación de la población en Caracas.
En Chacao, la interrupción de las comunicaciones generó incertidumbre. Las autoridades de prevención civil recomendaron no regresar a los edificios debido a los riesgos existentes. La falta de electricidad y la caída de la señal de telefonía dificultaron el contacto entre familiares. Muchos ciudadanos permanecieron en espacios abiertos, esperando información oficial sobre la situación.
Los movimientos telúricos llevaron a los residentes a refugiarse en los lugares más seguros de sus hogares. La periodista Nicole Kolster narró que se resguardó entre el marco de su puerta y una pared de piedra de su apartamento en un séptimo piso. Tras los gritos de alarma de sus vecinos, descendió a la vía pública. En Altamira, algunos enfrentaron problemas para abrir sus puertas por la acumulación de escombros.
Kolster también reportó escuchar a personas pidiendo ayuda entre los escombros de un edificio colapsado. El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, confirmó el colapso de un edificio de 8 pisos y otro de 12. Las comisiones de rescate lograron sacar a 18 personas con vida, mientras que los vecinos expresaron su impotencia por no poder rescatar a sus mascotas. Se impidió el acceso a estacionamientos subterráneos para prevenir accidentes por réplicas.
El epicentro del primer sismo, de magnitud 7.2, se localizó cerca de San Felipe, en Yaracuy, y la réplica de 7.5 se registró en Yumare. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia, suspendiendo actividades no esenciales, mientras que el ministro del Interior, Diosdado Cabello, ordenó el corte preventivo del gas natural en miles de hogares para evitar incendios.
Los daños materiales fueron severos, incluso en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, que cerró sus operaciones. El Servicio Geológico de Estados Unidos advirtió sobre riesgos de deslizamientos y licuefacción del suelo. Las alertas de tsunami emitidas fueron canceladas tras constatarse que el peligro había pasado. Los cuerpos de bomberos y voluntarios continuarán su labor en las calles, asistiendo a la población.
DCN/Agencias