
En todo el planeta, las mujeres generalmente tienen una mayor esperanza de vida que los hombres. Esta diferencia, aunque se ha atribuido históricamente a factores sociales, ahora se considera que se debe a motivos genéticos y hormonales, según diversas investigaciones.
El profesor Maarten Wensink, de la Universidad del Sur de Dinamarca, señala que desde 1950 la diferencia en la longevidad ha variado. Mientras que en ese año los hombres vivían aproximadamente 2.5 años menos que las mujeres, en 1980 esta cifra aumentó a 4.5 años. Sin embargo, en 2015 la diferencia se redujo a alrededor de 2 años. Un estudio de Wensink en The Conversation indica que si se elimina el efecto del tabaquismo, la ventaja biológica para las mujeres se mantiene en esos dos años.
La explicación genética más común para esta diferencia se basa en la estructura de los cromosomas sexuales: las mujeres tienen dos cromosomas X (XX), mientras que los hombres tienen uno X y uno Y (XY). Investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur analizaron diversas especies y confirmaron la «hipótesis del cromosoma X no protegido». En resumen:
Un caso interesante son las aves y mariposas, donde los machos viven más, debido a un diseño cromosómico diferente.
No todos los investigadores están de acuerdo en que los cromosomas sean la única explicación. Según el profesor David Gems, de University College de Londres, la testosterona, aunque crucial para la reproducción, aumenta el riesgo de enfermedades graves en los hombres. Menciona un estudio sobre eunucos de la corte imperial de Corea, que vivían en promedio 70 años, comparado con los hombres no castrados que vivían 50 años.
Los comportamientos sociales y culturales también influyen en la longevidad. Se ha observado que los hombres:
En resumen, la combinación de vulnerabilidades genéticas, efectos hormonales y comportamientos de riesgo tienden a acortar la vida de los hombres en comparación con las mujeres.
Con información de Cactus 24.
DCN/Agencias