
Perú se encuentra este domingo 7 de junio en una jornada electoral marcada por la tensión, dado el balotaje presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Ambos candidatos representan visiones políticas opuestas en un contexto de fuerte polarización social, crisis institucional y preocupaciones económicas.
Desde temprano, los centros de votación en Lima y otras regiones del país abrieron bajo estrictas medidas de seguridad. Millones de ciudadanos se dirigieron a las urnas para elegir al próximo presidente, atrayendo la atención internacional debido a las posibles repercusiones políticas y económicas en América Latina.
Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori, llegó a la segunda vuelta enfocada en temas de seguridad, estabilidad económica y la defensa del modelo de libre mercado. A lo largo de su campaña, subrayó la necesidad de evitar que Perú adopte un modelo político similar al de Venezuela y llamó a “defender la democracia y la prosperidad”.
En contraste, Roberto Sánchez, dirigente de izquierda y exministro en el gobierno de Pedro Castillo, basó su campaña en propuestas sociales, reformas económicas y un mayor rol del Estado en sectores estratégicos.
Se espera que el escrutinio de esta jornada proporcione resultados significativos para el futuro político de Perú.
DCN/Agencias