
El Partido Comunista de Venezuela (PCV) calificó la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, como una «ejecución sumaria» tras una operación militar de Estados Unidos en el estado Bolívar. En un comunicado, el PCV afirmó que «ninguna persona puede ser privada de la vida sin un debido proceso», destacando que esta acción viola principios del derecho internacional.
Asimismo, el partido criticó la intervención estadounidense, considerándola un hecho que refleja la «violación de la soberanía venezolana» y la subordinación del gobierno a intereses norteamericanos. Manifestaron su preocupación sobre posibles motivaciones económicas detrás de la operación, vinculándolas al control de recursos naturales en la región, que es rica en minerales.
El movimiento advirtió que la lucha contra el narcotráfico no debe ser una justificación para permitir operaciones militares extranjeras ni la erosión de la soberanía nacional. Hicieron un llamado a evitar que Venezuela se convierta en un escenario de dominación externa.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció la muerte de Guerrero, describiendo la operación como un «ataque cinético rápido y letal» contra el líder del Tren de Aragua, organización considerada terrorista por Washington. Trump aseguró que la acción fue coordinada con «amigos de Venezuela» y afirmó que los miembros del Tren de Aragua ya no tienen refugios seguros.
El Tren de Aragua, fundado en 2014 en el estado Aragua, se ha expandido a varios países de Sudamérica. Según informes, Guerrero, de 42 años, logró transformar al grupo durante su encarcelamiento, generando ingresos delictivos que les permitieron construir diversas instalaciones dentro de la prisión.
DCN/Agencias