Los bonos del Tesoro estadounidense experimentaron caídas significativas el pasado viernes, tras la publicación del informe laboral de mayo, que superó las previsiones de los analistas. Esta situación llevó a los inversionistas a ajustar sus expectativas sobre un probable aumento de tasas por parte de la Reserva Federal antes de finalizar el año.
Los rendimientos mostraron un repunte notable, con la tasa a dos años, que reacciona con mayor rapidez a cambios en la política monetaria, subiendo ocho puntos básicos hasta alcanzar el 4,12%. Por su parte, el rendimiento a diez años incrementó seis puntos básicos, alcanzando el 4,53%.
Los mercados ahora consideran casi un hecho un aumento de 25 puntos básicos en diciembre, con una probabilidad cercana al 60% de que esto ocurra en octubre. Anteriormente, la tendencia indicaba que la próxima decisión de la Fed sería una alza en marzo. Actualmente, la tasa de referencia se mantiene entre 3,5% y 3,75%, nivel que no ha cambiado desde diciembre.
John Briggs, jefe de estrategia de tasas para Estados Unidos en Natixis North America, destacó que el reciente crecimiento del empleo, junto a los riesgos inflacionarios derivados del cierre del estrecho de Ormuz, respalda la idea de adoptar una postura más restrictiva en política monetaria. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, durante mayo, las nóminas no agrícolas aumentaron en 172.000, con revisiones al alza en los meses anteriores. Este avance representa el crecimiento más sólido en más de dos años, lo que refuerza la relevancia del mercado laboral en la dirección de la política monetaria.
Con información de Bloomberg.
DCN/Agencias