
Los reyes de Países Bajos, Guillermo y Máxima, asistieron a la celebración de la selección de Curazao tras el empate 0-0 con Ecuador en el Mundial. El encuentro se llevó a cabo en el estadio de Kansas City, Estados Unidos. Al finalizar el partido, los monarcas, junto a su hija pequeña, Ariadna, bajaron al vestuario para congratular al equipo curazoleño, el cual festejó su segundo partido en la historia de la Copa del Mundo, manteniéndose con opciones de avanzar a la siguiente ronda.
Curazao, que fue una colonia neerlandesa y cuenta con unos 160.000 habitantes, tiene a Guillermo como su jefe de Estado. Tras saludar al seleccionador Dick Advocaat y al cuerpo técnico, los reyes se unieron a los futbolistas en el vestuario. En el ambiente festivo, comenzaron a bailar, como se puede ver en un video divulgado por la selección.
Guillermo portaba una bufanda con los colores azul y amarillo de Curazao, mientras que Máxima y su hija lucían las camisetas del equipo. La familia real bailó al ritmo de la canción «Mama Wa» del cantante local Jeon, en papiamento, el idioma criollo oficial de la isla.
Guillermo también tuvo un saludo especial para el portero Eloy Room, quien se destacó en el partido al realizar quince paradas, logrando un récord en la historia de los Mundiales sin prórroga.
Después de la derrota 7-1 ante Alemania en su primer juego, Curazao enfrentará a Costa de Marfil, de donde todavía le quedan opciones matemáticas de pasar a la siguiente fase.
Antes de asistir al partido de Curazao, los reyes vieron el encuentro de Países Bajos contra Suecia en Houston, donde la selección naranja ganó 5-1.
DCN/Agencias