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El papa León XIV cumplió este lunes su tercer día de visita en España con un discurso en el Congreso, donde abogó por una respuesta solidaria hacia los migrantes y exigió justicia para las víctimas de abusos sexuales en la Iglesia.
En una jornada marcada por fuertes medidas de seguridad en Madrid, el papa se reunió brevemente con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Nunciatura antes de dirigirse al Congreso.
Este fue un hito, ya que ningún papa había hablado ante el Parlamento español. León XIV recibió siete minutos de aplausos tras un discurso que tocó temas de polarización política y defendió la dignidad humana y la situación de los migrantes.
El pontífice afirmó que “la situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas” y destacó la necesidad de una respuesta coordinada y solidaria que garantice protección e integración.
El papa instó a reducir la crispación en el ámbito político, señalando que la pluralidad no debe degenerar en descalificación. “La firmeza no exige desprecio”, subrayó ante los legisladores.
En un contexto donde se debate la ley para regular la eutanasia, el papa defendió que “toda vida humana debe ser reconocida y custodiada” desde su concepción hasta su ocaso natural.
León XIV también enfatizó la importancia de resolver controversias por medios pacíficos, señalando que “la paz exige valentía diplomática y responsabilidad ética”. Criticó el rearme como solución a las inseguridades internacionales.
La temática de los abusos sexuales en la Iglesia fue importante en su visita. El papa exhortó a los obispos a responder con “escucha y justicia”, calificando dicha situación como “una plaga” en el seno de la Iglesia.
A pesar de su apretada agenda, León XIV tuvo tiempo para disfrutar de la gastronomía española en una cena en el Palacio Episcopal, donde degustó productos como el centollo de Galicia y jamón ibérico, acompañados de vinos de la región de León.
DCN/Agencias