
La reforma eléctrica en Venezuela ha generado inquietudes en el ámbito inversor, según la Cámara de Comercio de Maracaibo, la cual señala que la falta de garantías limita nuevas inversiones en el sector. Ellos sostienen que aún se carece de un marco jurídico confiable, lo que incrementa el riesgo para la producción y afecta directamente la actividad económica en la región.
Un reciente estudio revela que el 96% de las empresas ve el suministro eléctrico como un obstáculo operativo. Las constantes fallas en el sistema impactan negativamente tanto en la producción como en la generación de empleo, además de restar competitividad a las empresas locales.
La Cámara enfatiza que esta preocupación no es reciente, ya que hace tres meses emitieron un llamado de atención similar. Reconocen, no obstante, que ha habido avances, incluida la discusión sobre la reforma legal y la obtención de nuevas licencias internacionales, así como la firma de acuerdos con empresas para mejorar la infraestructura del sector. Sin embargo, subrayan que estos esfuerzos no abordan el problema principal: la percepción de riesgo elevada que complica la atracción de capital, tanto nacional como internacional.
El modelo actual de la reforma otorga al Ejecutivo decisiones clave, lo que erosiona la confianza de los inversionistas institucionales y dificulta el acceso a financiamiento internacional esencial para proyectos eléctricos que requieren inversiones a largo plazo.
Para mejorar la situación, la Cámara de Comercio propone tres cambios fundamentales. En primer lugar, sugiere descentralizar el sistema eléctrico nacional, rescatando empresas regionales con autonomía operativa, un enfoque que fue efectivo antes de 2007. En segundo lugar, plantea la necesidad de garantizar seguridad jurídica para disminuir riesgos y facilitar el financiamiento. Por último, aboga por extender el plazo de concesiones, actualmente limitado a 25 años, considerándolo insuficiente para captar inversiones.
Además, requieren garantías sobre el valor de las inversiones y mecanismos internacionales para resolver disputas. La Cámara concluye que la reforma eléctrica necesita ajustes urgentes para captar inversiones sostenibles, destacando el potencial del estado Zulia como un elemento clave para la recuperación energética en el país.
DCN/Agencias