
La misa del Papa León XIV se llevó a cabo en la Plaza de Cibeles, donde miles de ciudadanos dieron la bienvenida al pontífice. Durante su recorrido en el papamóvil a lo largo del Paseo de Recoletos, el Papa fue recibido con entusiasmo. En este evento, se encontró nuevamente con los Reyes de España, Felipe y Letizia, junto a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
En contraste con la sobriedad de su vestuario en el Palacio Real, la princesa Leonor eligió un look más fresco para la misa. Según informes, el Vaticano estableció un nuevo código de vestimenta para esta segunda jornada. Leonor lució un vestido midi de color azul cielo, con líneas minimalistas y un escote en forma de barco, diseñado para encajar con la etiqueta de eventos religiosos.
La vestimenta de la heredera se completó con zapatos de tacón medio y un bolso clutch en un tono azul más intenso que el vestido, además de pendientes de oro blanco, diamantes y topacio azul, que había usado antes. Su cabello, parcialmente recogido en un semirecogido, le dio un toque romántico, y el maquillaje presentó un estilo más marcado, con sombras en tonos pastel y labios nude.
El evento representa un momento significativo en la agenda de celebraciones de la visita papal, destacando la evolución en la presentación de la princesa en el contexto de actos protocolarios en su papel como futura reina.
DCN/Agencias