«La Parentificación: El Desgaste de los Adolescentes que Asumen Responsabilidades de Adultos»

El impacto de la parentificación en adolescentes
Ayudar con las tareas del hogar puede ser beneficioso para los adolescentes, aportándoles madurez, independencia y responsabilidad. Sin embargo, algunos jóvenes asumen roles típicos de adultos a una edad temprana, un fenómeno conocido como «parentificación». Este proceso puede tener efectos negativos en su salud emocional. Según un informe del Parlamento Europeo, entre 4% y 10% de los menores en la Unión Europea experimentan esta situación, y cerca de un tercio de ellos cuidan a familiares enfermos o con discapacidad.
Expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han señalado las consecuencias de la parentificación y han pedido mejoras en la atención primaria y en las redes de apoyo disponibles. Juan Luís García Fernández, profesor de la UOC, aclara que no todos los menores sufren este fenómeno. Colaborar en casa puede ser parte de una dinámica familiar sana, pero el problema surge cuando las responsabilidades son excesivas y prolongadas.
Desde la neuropsicología, la parentificación se compone de dos aspectos: el práctico (tareas del hogar y cuidado de hermanos) y el emocional (escuchar problemas de los padres y sentirse responsable por su bienestar). García Fernández advierte sobre el impacto negativo en el desarrollo cerebral de los adolescentes, añadiendo que asumir grandes responsabilidades puede generar problemas futuros como ansiedad o depresión.
Daniel Rueda Estrada, también de la UOC, defiende que, aunque los adolescentes necesitan protección, su participación en la familia es clave para aprender valores. Ambos académicos enfatizan que el problema radica en la cantidad y duración de las responsabilidades asumidas.
Señales que indican parentificación pueden incluir tristeza persistente, ansiedad, irritabilidad, baja rendimiento escolar y aislamiento social. Asimismo, algunos adolescentes pueden experimentar cansancio extremo y alteraciones en el sueño y el apetito.
Los expertos sugieren que la respuesta institucional debe enfocarse en la detección temprana y el apoyo, en lugar de la criminalización. Para ello, proponen coordinar esfuerzos entre sistemas educativos, sanitarios y sociales, así como fortalecer los servicios comunitarios y emocionales.
Es indispensable encontrar un equilibrio entre verificar la ayuda familiar y evitar que los jóvenes asuman cargas que les impidan vivir plenamente su adolescencia. Cuidar puede ser parte del crecimiento, siempre que no implique dejar de ser adolescentes.
DCN/Agencias