La Reserva Federal de Estados Unidos comenzó este martes una reunión de política monetaria en un contexto complejo para su nuevo presidente, Kevin Warsh. Este es su primer encuentro al frente del organismo, con una inflación del 4,2 %, un mercado laboral robusto y presiones de la Casa Blanca para disminuir las tasas de interés.
Warsh, nominado por Donald Trump tras recibir críticas a su antecesor Jerome Powell, ha sido seleccionado por su tendencia a favorecer una política monetaria más laxa. Aunque el presidente sostiene que respeta la independencia de la Fed, ha insistido en que las tasas deberían estar por debajo del rango actual, de entre 3,75 % y 3,5 %, para impulsar la inversión y el crecimiento económico.
El principal reto para Warsh es la persistencia de la inflación, que subió en mayo al 4,2 %, el doble de su meta del 2 %. Este aumento ha sido impulsado por el alza de los combustibles debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo cual, según analistas, ya afecta otros bienes y servicios.
Si bien se espera que Washington y Teherán firmen un acuerdo para resolver el conflicto el viernes, los especialistas advierten que la normalización del suministro de petróleo en el estrecho de Ormuz tomará tiempo antes de reflejarse en los precios. Actualmente, el petróleo Brent se sitúa alrededor de 77 dólares, un 20 % más que antes del inicio del conflicto.
En el ámbito económico, hay divisiones entre analistas. Algunos, como el economista Philipe Waechter, sugieren que la Fed debe actuar rápidamente para contener la inflación, mientras que otros, como Eric Winograd, recomiendan un enfoque más cauteloso, destacando que la inflación podría seguir creciendo a menos que caigan los precios del petróleo.
A pesar de datos que indican un enfriamiento del mercado laboral, con la creación de 149.000 nuevos empleos en mayo, muchos coinciden en que se requiere una desaceleración más marcada para considerar una reducción de tasas. Los informes recientes de la Oficina de Estadísticas Laborales han llevado a los mercados a replantear sus expectativas sobre los recortes en la era Warsh.
DCN/Agencias