
La falta de plantas eléctricas afecta la operatividad de los comercios en Valera. Un estudio preliminar revela que más de la mitad de los empresarios encuestados enfrenta dificultades para obtener energía de manera constante.
Una dirigente empresarial consultada aclaró que esta situación impacta directamente las actividades diarias de las empresas. Resaltó que la continuidad en la operativa depende de buscar soluciones alternativas debido a las interrupciones eléctricas.
El servicio eléctrico en Valera se relaciona con la utilización de combustibles para mantener varias instalaciones operativas. Esta dependencia se ha vuelto crítica para empresas de diversas áreas. La escasez de gasoil genera retrasos en la producción y obliga a reducir el horario laboral, lo que incrementa los costos operativos y complica la planificación empresarial.
La representante empresarial también mencionó que la falta de un suministro eléctrico estable no solo compromete la producción, sino que afecta la capacidad de respuesta de los negocios ante la demanda de bienes y servicios.
El deterioro del servicio eléctrico tiene repercusiones directas en la economía regional. Las constantes interrupciones obligan a las empresas a buscar alternativas costosas para seguir funcionando, lo que genera una caída de la productividad, aumento de gastos en combustible y un clima de incertidumbre en las inversiones.
Insistió en que es fundamental estabilizar el sistema eléctrico para mantener la actividad económica en la región. La frecuencia y duración de los cortes siguen afectando la competitividad de las empresas.
En este sentido, el sector empresarial apela a implementar medidas estructurales que garanticen la estabilidad del servicio eléctrico a largo plazo.
DCN/Agencias