
El Instituto Casla emitió un pronunciamiento este viernes desde Madrid, exigiendo la preservación de los centros de reclusión y sedes de organismos de inteligencia en Venezuela, donde se han reportado detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas.
La organización hizo hincapié en la importancia de que estos lugares no sean destruidos ni modificados, solicitando que se mantengan como espacios de memoria histórica y como escenas para investigaciones penales. Citó ejemplos de recintos históricos de represión, como Auschwitz-Birkenau en Polonia y la Escuela de Mecánica de la Armada en Argentina, que han sido conservados para documentar violaciones de derechos humanos y educar a las futuras generaciones.
Casla fundamentó su solicitud en cuatro pilares conceptuales:
Evidencia material y forense: Los centros actuales son cruciales como prueba física para investigar crímenes y establecer responsabilidades penales.
Reparación moral: La conservación de estos sitios reconoce y dignifica la memoria de las víctimas y sobrevivientes.
Educación ciudadana: Estos espacios sirven para informar a las nuevas generaciones sobre los abusos del autoritarismo.
Garantía de no repetición: Mantener los lugares evita políticas de olvido y combate la impunidad.
La ONG hizo un llamado a la comunidad internacional y a futuros líderes del país para que tomen medidas urgentes para identificar y preservar estos recintos en Venezuela. En su comunicado, enfatizan que «los pueblos que olvidan su historia corren el riesgo de repetirla.»
DCN/Agencias