
La designación oficial del Primer Comando de la Capital (PCC) y del Comando Vermelho (CV) como organizaciones terroristas por parte de Estados Unidos entró en vigor el pasado viernes 5 de junio. Esta decisión fue publicada en el Registro Federal, el boletín donde se oficializan estas medidas, y está firmada por Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense.
Con esta acción, las facciones brasileñas reciben un estatus similar al de grupos que enfrentan severas intervenciones de Washington en América Latina. Entre ellos están los carteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación en México, el Tren de Aragua en Venezuela y el Clan del Golfo en Colombia.
Asimismo, el mismo día se emitió otra decisión que permite congelar sin previo aviso los bienes y activos de personas vinculadas al PCC y CV que estén bajo la jurisdicción de EE.UU. Además, esta normativa prohíbe las transacciones financieras con estas organizaciones y estipula sanciones para individuos o entidades que ofrezcan apoyo material, financiero o logístico.
Expertos consultados por BBC News Brasil señalan que, salvo en el caso de Venezuela, la designación como organización terrorista no ha resultado en un debilitamiento de estas facciones ni en una reducción de la delincuencia en otras regiones.
DCN/Agencias