
Miltico, el zuliano que ha cautivado a muchos en su travesía en la Pollito 2.0, continúa su épico recorrido desde Ciudad Ojeda hacia la Gran Sabana, sumando dos intensos días llenos de fervor popular. Durante su ruta, ha cruzado ya la impresionante cifra de 900 kilómetros, siendo recibido con cariño y tradiciones en las tierras llaneras.
A pesar de sufrir un leve resfriado por el desgaste físico y los cambios climáticos, su ánimo no decayó gracias al apoyo y afecto brindados por la gente. Los habitantes de cada localidad se han congregado en grandes números para ofrecerle abrazos, palabras de aliento y bendiciones, aumentando cada vez más la cantidad de personas que lo esperan en el camino.
El reconocimiento por su hazaña ha sido significativo. Los lugareños le entregaron un botón especial en señal de admiración y, además, una camisa de la Virgen del Socorro, emblemática en los Llanos, como símbolo de protección durante su travesía.
El día 23 destacó por momentos emotivos con la participación de la niñez local. Una pequeña sorprendió a Miltico tocando una hermosa pieza en el cuatro, mientras otra niña le dedicó una canción que reflejó la conexión que su recorrido genera entre las comunidades.
En el día 24, el paisaje llanero se mostró en su pleno esplendor, lo que le permitió compartir con la comunidad y cantar feliz cumpleaños a una respetada vecina, la señora Alicia. Su llegada a Santa María de Ipire, en Guárico, se convirtió en una auténtica fiesta folklórica, donde se interpretaron coplas llaneras en honor a su esfuerzo. Además, alcanzó oficialmente la marca de los 900 kilómetros en su recorrido.
El día no estuvo exento de emociones, ya que Miltico se despidió de sus compañeros de ruta, Nelson, Jean y Andrés, quienes lo acompañaron en más de 200 kilómetros.Esta experiencia ha reafirmado la hermandad y conexión que ha desarrollado en su viaje a través del país.
DCN/Agencias