
El 24 de junio de 2026, Venezuela fue azotada por dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que afectaron severamente a Caracas, La Guaira y otras áreas del centro-norte del país. Estos sismos provocaron el colapso de edificios, dejando un número aún indefinido de fallecidos que sigue en aumento y miles de heridos, además de ocasionar daños estructurales en diversas infraestructuras.
La organización Foro Penal, que se dedica a la defensa de derechos humanos y a la vigilancia de presos políticos, emitió un comunicado para ofrecer apoyo a las víctimas y sus familias. Hasta el momento, aseguraron que no se han reportado incidentes graves ni daños en la integridad física de los presos políticos, basándose en información verificada. La organización advirtió sobre la importancia de recurrir a fuentes oficiales y confiables para evitar la difusión de rumores que pudieran entorpecer las labores de rescate.
En informes preliminares de Foro Penal y otras entidades, no hay datos sobre heridos entre los presos políticos en los principales centros de detención como El Rodeo I y II, Ramo Verde, Yare, INOF y Las Crisálidas. Sin embargo, se reportó la caída de una pared en Ramo Verde, sin que esto causara lesiones.
La situación en Fuerte Guaicaipuro aún se está verificando, sin reportes confirmados de daños graves hasta la fecha. Familiares y defensores de derechos humanos han manifestado su preocupación por la falta de comunicación y el posible deterioro de algunos penales en las zonas afectadas. Amnistía Internacional ha solicitado acceso a los centros de detención para garantizar la seguridad de los reclusos y brindar atención humanitaria. Hasta ahora, hay alrededor de 373 presos políticos documentados por Foro Penal, en un contexto ya complicado por condiciones penitenciarias críticas.
DCN/Agencias