Compañías del sector petrolero colombiano están volviendo su mirada hacia Venezuela, buscando expandir sus operaciones en un contexto donde la actividad exploratoria en Colombia ha disminuido notablemente en los últimos años. Esta nueva dirección se da a medida que Venezuela abre más espacios a la inversión y reduce las restricciones para la participación de empresas extranjeras.
Durante los últimos 20 años, Colombia recibió un flujo de ingenieros y ejecutivos venezolanos que migraron por la crisis de la industria petrolera en su país. Sin embargo, con la tímida recuperación de la producción en Venezuela y la baja en la exploración en Colombia, este interés parece estar cambiando.
Independence Drilling, el principal contratista de perforación en Colombia, ya está considerando oportunidades en Venezuela. Según su director de operaciones comerciales, José Miguel Saab, recibió una invitación de Caracas un día después de eventos ocurridos el 3 de enero, donde le dijeron «los necesitamos aquí».
A pesar del renovado interés, operar en Venezuela presenta retos. La escasez de diésel, problemas logísticos y la débil infraestructura petrolera son obstáculos importantes. Saab menciona que la recuperación del sector dependerá en buena parte de los servicios petroleros que son cruciales para aumentar la producción.
Por otro lado, una delegación de proveedores de servicios colombianos tiene planes de visitar Venezuela en octubre, tras una primera visita en abril. En esa ocasión, Caracas acogió a casi mil ejecutivos y profesionales en una de las conferencias energéticas más significativas en décadas, organizada por Campetrol.
En cuanto a la producción en Colombia, bajo el gobierno de Gustavo Petro, el número de pozos exploratorios ha caído considerablemente, mientras que la producción se ha mantenido estancada alrededor de 740,000 barriles diarios. En contraste, Venezuela ha superado nuevamente el millón de barriles diarios gracias a la flexibilización de sanciones y la reactivación de empresas en el sector.
DCN/Agencias